Muchas veces hemos
escuchado el mensaje de “pon la basura en su lugar”, pero de todas
formas seguimos viendo basura en las calles, la publicidad nos lo
dice a cada rato, muchos productos lo tienen impreso en sus
etiquetas... pero no han tenido el impacto necesario para convertirse
en un verdadero cambio de hábito; quizas hace algunos años, unos 30 o 40, no tuviera tanto impacto en la naturaleza, pero la explosion
demográfica que hemos experimentado, así como el aumento en el uso
de empaques y contenedores desechables, han generado que cualquier
basura tirada, por pequeña que nos parezca, tenga un efecto
acomulativo con las pequeñas basuras tiradas por los demás, que
termina llenando nuestras calles.
El problema se
agraba cuando vivimos cerca de un cuerpo de agua, puede ser un río,
laguna o el mar, ya que toda la basura que cae en ellos termina
acomulándose en los mismos lugares, lo que ocasiona, entre otras cosas, los problemas
llamados “islas de basura”, como los que se pueden apreciar
creciendo en nuestros océanos.
Muchas veces
olvidamos que el planeta esta conectado, que lo que hacemos en las
ciudades tiene impacto en los mares, que nuestras acciones tienen
consecuencias. Ahora estas consecuencias nos han alcanzado: cada vez
son mas comunes las imagenes de animales que han consumido plastico y
basura pensando que era alimento, lo que desgraciadeamente termina en
su muerte por inanición. También son mas comunes las imagenes de peces y animales
marinos atrapados en basura, que terminan por enredarlos tanto que ya
no se pueden seguir moviendo, y... creo que ya se pueden imaginar que
es lo que pasa.
Ha llegado el
momento que como sociedad tomemos acción para corregir éstos
problemas, es insostenible la cantidad de basura que generamos todos
los días, tarde o temprano nos va a rebasar. Se ha puesto de excusa
que el gobierno no hace nada, que no tiene las regulaciones
necesarias para proteger al ambiente, que las empresas solo buscan su
beneficio económico sin importar nada mas, en fin, no hay escasez de
excusas, pero se nos olvida un punto muy importante, nosotros tenemos
en nuestras manos y, quizás más importante, en nuestras carteras el
voto mas importante: nuestro dinero.
Las empresas se
rigen principalmente por beneficio económico, y se moverán hacia
donde apunte el dinero, al nosotros tomar la decisión de en que
invertimos nuestro capital, le estamos dictando a las empresas que es
lo que nos interesa seguir comprando. Hay que recordar este poder
todos los días, por ejemplo: cuando compramos un producto en envase
desechable, estas votando para que las empresas sigan invirtiendo en
productos con envases desechables, con las consecuencias que eso
tiene; por el contrario, si decidimos comprar productos en envases
reutilizables, estamos votando para que las empresas inviertan en
productos reutilizables, con los beneficios que eso lleva. Así que
recuerda esto, cada vez que compres (y por lo tanto, votes) por un
nuevo futuro.
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